viernes, 27 de enero de 2012

Destino Panamá.

La junta general de accionistas todavía sin convocar y el máximo accionista del Real Oviedo en Panamá desde el 20 de diciembre, patético.

A continuación os pongo el artículo de La Nueva España que habla de todo ello.


OVIEDO, JOSÉ PALACIO El consejo de administración del Oviedo sigue sin fijar la fecha de la celebración de la junta general de accionistas. Ley de Sociedades de Anónimas establece la obligatoriedad de los consejos de administración de convocar la junta general ordinaria dentro de los seis primeros meses posteriores a cada ejercicio, un plazo que finalizó el pasado día 31 de diciembre de 2011.

El consejo azul argumentó en un principio el retraso del informe de los auditores para no celebrarla en el plazo previsto por la ley y ahora se acoge a la ausencia del máximo accionista, Alberto González, en Panamá desde el pasado 20 de diciembre, para seguir dilatando la convocatoria de una junta que como muy pronto se celebrará en marzo.

En esa junta de accionistas, el Oviedo se verá abocado a una reducción del capital social para evitar que la sociedad entre en causa de disolución. El club presentará un déficit de la pasada temporada de 1,5 millones de euros, el más alto de los últimos años, con lo que el patrimonio neto de la sociedad es inferior a las dos terceras partes del capital social, y a la entidad no le queda otra salida que acometer una reducción del capital social, que actualmente es de 4.716.855 euros.

El artículo 327 de la ley de Sociedades de Capital establece el carácter obligatorio de la reducción cuando las pérdidas hayan disminuido su patrimonio neto por debajo de las dos terceras partes de la cifra del capital y hubiere transcurrido un ejercicio social sin haberse recuperado el patrimonio neto. El patrimonio neto del Oviedo a 30 de junio de 2010 era de 3.269.447,66 euros, con lo que aplicando el resultado negativo de este ejercicio, 1,5, el patrimonio neto quedaría en 1,7, y la única solución es la reducción de capital para evitar la disolución.

Situación económica delicada.
El club sigue estando en una delicada situación económica, a pesar de que el consejo se agarra al argumento de que la plantilla está al día en el cobro de sus salarios. Para ello, el club está incumpliendo otras obligaciones. A los embargos que todavía tiene pendientes desde el año pasado con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, por un importe de medio millón de euros, se añade que el club mantiene el impago con los organismos públicos de las cantidades correspondientes al IVA, IRPF y seguros sociales. Es decir, el Oviedo sólo está atendiendo en la actualidad al líquido de las nóminas de la primera plantilla y de los trabajadores, dejando de ingresar el dinero correspondiente a esos conceptos.

A esto hay que sumarle también nuevos retrasos en los abonos a los convenios con Seguridad Social y la Hacienda pública. Para facilitar la supervivencia del club, se estableció en diciembre de 2004 que el Oviedo pagaría una cantidad anual durante diez temporadas que varía en función de la categoría en la que milite, partiendo de un importe mínimo, que en el caso de Hacienda está calculado en 300.000 euros más intereses. La cantidad debe pagarse anualmente en dos plazos, pero el Oviedo sigue sin atender esas obligaciones desde el pasado ejercicio, tensando cada vez más una cuerda que de romperse tendría consecuencias muy graves para la entidad.

Imposibilidad de recibir dinero de organismos públicos. 
La existencia de deudas reconocidas con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria tiene también unos efectos secundarios que agravan la situación de la entidad azul. La existencia de deudas con organismos públicos imposibilita a otros órganos de la misma naturaleza a realizar contratos con el club. La entidad ya tuvo problemas para cumplir con los compromisos de pago la pasada temporada y tuvo que recurrir a pagarés para hacer frente a las dos últimas nóminas con pagarés con vencimiento en agosto.

Martín Vaca, al frente del club. 
La ausencia de Alberto González, que lleva más de un mes en Panamá, ha dejado al vicepresidente, Ángel Martín Vaca, como la única persona al frente del club.

El futuro del máximo accionista se plantea incierto, ya que tiene pendiente una condena de la Audiencia Provincial en la que le impuso dos años de prisión y el pago de 1,7 millones de euros por dos delitos contra la Hacienda pública. La sentencia es firme, aunque los abogados del máximo accionista presentaron un recurso extraordinario ante el Tribunal Constitucional, recurso que todavía está pendiente de su admisión a trámite. Martín Vaca está solo al frente de la gestión del club, ya que el otro consejero nombrado en enero de 2011, Arturo Alonso, como miembro interino, ni aparece ni se le espera.

1 comentario:

  1. Macho mucho cuidado que hay ya clubes de segunda b , ( yo se de tres ) que han abandonado la competicion por falta de liquidez y tal , no creo que ese sea el caso del real oviedo , pero hay que tomar cartas en el asunto pero ya ¡

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